La historia de GERBER® empezó en 1928 en las líneas de producción de "Fremont Canning Company". Sin embargo, según Daniel Gerber, la historia comenzó en su cocina en el verano de 1927. Siguiendo los consejos de un pediatra, Dorothy Gerber intentó elaborar colados para su bebita de siete meses, Sally. Después de muchas noches repitiendo esta tarea, la Sra. Gerber le sugirió a su esposo tratara de replicar la elaboración de los colados en casa. Después de muchos intentos, ella sugirió trataran de producirlos en Fremont Canning Company, donde la familia Gerber enlataba frutas y vegetales. Daniel Gerber pensó que su esposa tenía un buen punto.
Experimentos con colados para bebés comenzaron y Sally Gerber se convirtió en la primera analista de comidas para bebés de la compañía. Pronto, los empleados comenzaron a solicitar muestras para sus propios bebés. A fines de 1928, guisantes, ciruelas, zanahorias y espinacas coladas y sopas estaban listas para el mercado nacional.
En ese momento, prácticamente no existía distribución nacional, lo que quería decir que los alimentos sólo iban a estar disponibles en pocos locales en cada área. Para compensar, los Gerbers lanzaron una campaña publicitaria con un cupón y el ahora famoso Bebé Gerber. Los avisos aparecieron en publicaciones desde The Journal of the American Medical Association a Good Housekeeping. Los dueños de tiendas que estaban en un principio escépticos estaban ordenando productos por docenas. En seis meses, los productos GERBER® estaban en los anaqueles de mercados a lo largo de los Estados Unidos.
GERBER® ha continuado creciendo a través de los años. Unos 190 productos son comercializados en 80 países. Siempre dedicados a la salud de los bebés, Gerber ha mantenido una de los centros de investigación de alimentos infantiles más grandes del mundo. El departamento de Relaciones con el Consumidor que empezó en 1938 con la Sra. Gerber atendiendo personalmente cada carta, ahora responde preguntas de aproximadamente 800.000 consumidores cada año.
En 1928, GERBER® estaba en la búsqueda de un rostro de bebé para una campaña publicitaria y así lanzar su comida infantil. Smith envió su boceto con el fin de elaborar una pintura en óleo y dijo podía terminar el boceto si era seleccionado. Los ejecutivos de Gerber se impresionaron tanto que lo escogieron tal como estaba y fue de esta forma que el Bebé GERBER® hizo su debut. La ilustración se popularizó tanto que Gerber lo adoptó como su imagen oficial en 1931. Desde entonces, ha aparecido en todos los empaques de los productos y campañas de GERBER®, haciendo de Ann Turner Cook, la bebé con el rostro más conocida del mundo.