El hierro es un micronutriente importante para el crecimiento y desempeño mental.
Uno de las principales preocupaciones en la alimentación complementaria es la ingesta adecuada de hierro. En el Ecuador la anemia por deficiencia de hierro llega a valores alarmantes. El 83.9% de niños entre 6 y 12 meses; y el 76% entre los 12 y 23 meses sufren de este tipo de anemia, según el estudio de Banco de Desarrollo Humano realizado en el 2004.
La anemia por deficiencia de hierro se asocia con el retraso en el crecimiento y en el desempeño mental, teniendo efectos negativos a lo largo de su vida.
Es un micronutriente esencial que cumple funciones claves en el crecimiento y en el desarrollo de defensas del organismo.
La deficiencia de zinc, produce retaso del crecimiento, pérdida de apetito, alteraciones de la piel y debilitamiento de las defensas del organismo.
Se estima que en Ecuador aproximadamente el 29% de la población tiene una inadecuada ingesta de zinc.
La alimentación complementaria debe proveer cerca del 85% del requerimiento de Zinc, para así poder conseguir una ingesta adecuada del mismo y evitar todos los inconvenientes que la deficiencia de este micronutriente trae consigo.
El ácido fólico es un micronutriente que ayuda a reforzar el sistema inmunológico.
El ácido fólico se puede obtener de carnes (res, cerdo, cabra, etc.) y del hígado, como así también de verduras verdes oscuras (espinacas, esparragos, etc.), cereales integrales (trigo, arroz, maiz, etc.) y en productos fortificados.
Su carencia provoca anemias, trastornos digestivos e intestinales, bajo peso, falta de apetito, diarreas, retraso en el crecimiento.
La vitamina C se requiere para el crecimiento y reparación de tejidos en todas las partes del cuerpo. Es necesaria para formar el colágeno, una proteína importante utilizada para formar la piel, el tejido cicatricial, los tendones, los ligamentos y los vasos sanguíneos. La vitamina C es esencial para la cicatrización de heridas y para la reparación y mantenimiento de cartílago, huesos y dientes.
Una función importante de la Vitamina C, es ayudar a que el hierro se absorba de mejor manera en nuestro organismo.
El cuerpo no fabrica la vitamina C por sí solo, ni tampoco la almacena. Por lo tanto, es importante incluir muchos alimentos que contengan esta vitamina en la dieta diaria.
Todas las frutas y verduras contienen alguna cantidad de vitamina C. Los alimentos que tienden a ser las mayores fuentes de vitamina C son, entre otros: el pimentón verde, las frutas y jugos de cítricos, las fresas, los tomates, el brócoli, los nabos y otras verduras de hoja verde, la papa o patata blanca y la dulce (camote) y el melón.